"Francisco Sanchis Cortés en Silos"


Francisco Sanchis Cortés llegó a Ribera del Duero junto con sus pinturas en el otoño de 2018. Un sábado por la tarde, un grupo de personas se reunieron, creo que la mayoría de ellos laicos, pero interesados ​​en el arte de pintar y ansiosos por aprender algo nuevo.

Las pinturas de este valenciano se han exhibido en Madrid, México, Inglaterra, Países Bajos, Bélgica, Miami, Londres, Berlín, Nueva York y Dubai. También colaboró ​​con Aldeas Infantiles (Aldeas Infantiles SOS) y la Real Sociedad Económica de Amigos del País (Real Sociedad Económica de Amigos del País).

Esa exposición organizada en Aranda con el título "Damas de Blanco" estaba formada por pinturas protagonizadas por mujeres: mujeres solitarias, reflexivas y reflexivas, solas o con otras mujeres, niñas y niñas. Colores pálidos y suaves en tonos claros, rosados ​​y dulces que le dan al espacio un ambiente romántico. El impresionismo es la herramienta elegida por el pintor para transmitirnos un sentimiento o un momento de tranquilidad, de reflexión tranquila sobre sus personajes.

En un lugar más cercano al río Arlanza, en lugar del río Duero, en el Monasterio de Silos, Sanchis Cortés, presenta su serie "Música para una exposición". Silos es un lugar escondido y extraordinario, adecuado para albergar piezas de arte. Recordemos que aquí, durante la Edad Media, se escribieron "Glosas", esos textos en incipiente castellano, escritos a mano, es decir, "escritos por la mano [del monje medieval]" para explicar los textos originales en latín. En Silos, en el centro del claustro del monasterio, se encuentra el ciprés, celebrado por el poeta Gerardo Diego de la generación 27 en su conocido soneto:
 
Eniesto surtidor de sombra y sueño.
Que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño […] ”(*)
 
Precisamente llegó Silos hace unos años, antes de su muerte, el semiólogo y escritor Umberto Eco, invitado por las instituciones de Burgos. Realmente esperaba ver y tocar algunos de los códices más antiguos del mundo, escritos en las paredes del monasterio hace once siglos, algo que finalmente se convirtió en parte de su novela "El nombre de la rosa".

Y en Silos podemos escuchar el canto gregoriano, voces que nos tocan y nos devuelven siglos atrás.

"Música para una exposición", por lo tanto, trae a Silos el lienzo donde el pintor representa escenas de ballet y ópera. Imágenes muy bellas se mezclan con violentas, extrañas, épicas, donde mujeres desnudas y hombres bien formados montan en caballos poderosos. Escenas llenas de movimiento que el pintor quiere mostrar incluso de forma audaz. Pero Sanchis Cortés también apuesta por los retratos de compositores. Solo recuerda al que representa al austriaco Anton Bruckner o la soprano española Ainoha Arteta, en colecciones privadas.

El extraordinario fondo que representa Monasterio de Silos está destinado a que muchas personas conozcan la obra de este pintor valenciano. Y no me refiero al turista ocupado solo en separarse, sino al aficionado a los detalles artísticos, que apuesta por un artista en alza.

(*) “Levanta una fuente de refugio y duerme / que intimida los cielos con tu lanza. / Jet que las estrellas casi alcanzan / auto consumido por la voluntad loca […] ”.
 
 

TOMÁS MEDINA REBOLLO
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca.
Director de la escuela secundaria "Ribera del Duero" de Roa de Duero
Colaborador del periódico "Diario de Burgos"